
Estructura corredera de 3 hojas en dos carriles con dos cruces panoramicos intermedios de la serie S76 RPT en negro mate
14 febrero, 2026Instalar ventanas de aluminio de calidad es una inversión para toda la vida. El aluminio es un material extremadamente resistente y duradero pero, como todo elemento exterior, necesita unos cuidados mínimos para que su funcionamiento siga siendo suave y su estética no pierda brillo.
Si quieres que tus cerramientos luzcan como recién instalados, sigue estos tres consejos básicos de mantenimiento:
1. Limpieza del lacado: Menos es más
El acabado de tus ventanas (ya sea blanco, color o madera) es muy resistente, pero puede dañarse si usas productos abrasivos.
- Lo que debes usar: Agua, un jabón neutro y un paño suave que no raye.
- Lo que debes evitar: Ni se te ocurra usar lejía, amoníaco, vinagre concentrado o estropajos metálicos. Estos productos pueden comerse el brillo del lacado o incluso causar manchas permanentes.
- Truco profesional: Limpia siempre de arriba hacia abajo para evitar que el agua sucia gotee sobre las zonas que ya has limpiado.
2. Los raíles: El secreto de un deslizamiento perfecto
En las ventanas correderas, el enemigo número uno es la acumulación de polvo, pelos de mascota o restos de obras. Si los raíles están sucios, las ruedas sufren y la ventana acaba pesando más de la cuenta.
- Pasa la aspiradora: Una vez al mes, usa la boquilla estrecha de la aspiradora para eliminar la suciedad de los carriles inferiores.
- Limpieza profunda: Usa un pincel o brocha pequeña para sacar la suciedad de los rincones difíciles antes de pasar un paño húmedo.
3. Engrase de herrajes: Suavidad total
A menudo nos olvidamos de las piezas móviles. Una vez al año, es recomendable aplicar un poco de aceite lubricante (tipo spray de silicona o multiusos) en los herrajes, cremonas y puntos de cierre.
Nota importante: Un herraje bien engrasado evita que tengas que forzar la maneta, lo que alarga drásticamente la vida útil de todo el mecanismo de apertura.
Conclusión
Mantener tus ventanas en perfecto estado no te quitará más de 15 minutos al año, pero te ahorrará reparaciones costosas en el futuro. Recuerda que una ventana limpia y bien ajustada no solo se ve mejor, sino que cierra de forma más hermética, ayudándote a mantener el aislamiento térmico de tu hogar.




